hombre que pasa 12 años en coma – estaba consciente de “todo”-

20150526-133704.jpg

Por Nancy Flanders de LiveActionNews, Artículo de CQV traducción CM

A la edad de 12, Martin Pistorius cayó gravemente enfermo. Su estado se agravó hasta que perdió toda capacidad de moverse, de mirar a los ojos y finalmente de hablar. Cayendo en un estado de coma profundo. El diagnóstico fue el siguiente Martin sufría de meningitis criptocócica. Esta es su historia.

Rodney y Joan, los padres de Martin, Platicaron a la Radio Pública Nacional (NRP) que los médicos dieron la consigna de mantener a Martin y mantenerlo cómodo. Que él ya no estaba ahí, que había perdido su inteligencia, que no viviría mucho tiempo.

Pero Martin no moría. Pasó el tiempo, la rutina se instaló. Todas las mañanas, Rodney se levanta a las 5:00a.m. viste a Martin y lo lleva al centro de atención especializada. Ocho horas más tarde, lo recupera. Regresan la casa, Rodney lo baña, alimenta y lo pone en la cama. En La noche la alarma suena cada dos horas para que sus padres lo volteen para evitar las llagas.

Así pasaron de 12 años de su vida.

Joan recuerda muy bien haber susurrado oído “espero que algún día vas a morir “. Ella sabe que es atroz decir algo así, pero estaba agotada emocional y físicamente, jamás pensó que su hijo oía algo,pero Martin estaba al tanto de todo lo que ocurría la mayor parte del tiempo.

Martin dijo que dos años después del comienzo de su estado vegetativo, empezó a despertarse “estaba totalmente consciente” pero era incapaz de moverse. Así lo cuenta en su libro Ghost Boy: My Escape From A Life Locked Inside My Own Body,

“Estaban tan acostumbrados a mi ausencia que no notaron cuando empecé otra vez a estar presente”, dice Martin. “La dura realidad me afectó, pasaría el resto de mi vida completamente solo”

Martin se sentía condenado. Condenado a una vida sin ternura, sin amor y sin escapatoria, Martin decidió dejar de pensar. Soportó la rutina diaria: escuchando a su madre que esperaba su muerte, sufriendo el abandono y el abuso de las enfermeras, pasando horas viendo la televisión en el centro de atención especializada…

‘No puedo describir cuánto odiaba Barney’, (esta caricatura en un pequeño dinosaurio canta versos para niños), dijo.

Según pasaba el tiempo, Martin quería revivir. Eso le permitió volver a pensar y una vez que su espíritu y su corazón iban sanado, su cuerpo también mejoraba.

Martin dijo en entrevista al NPR que vivía en su imaginación y después de algún tiempo, comenzó a ejercer algún control sobre su cuerpo. Al principio, pudo estrechar la mano de alguien, pudo sentarse mejor, En ese momento, los médicos le dijeron a sus padres que su inteligencia era la de un niño de tres meses. Afortunadamente, una enfermera logró convencer a sus padres que buscaran una segunda opinión. Tuvo que pasar una prueba en la que tuvo que identificar diferentes objetos y lo logró.

Su madre dejó su trabajo y comenzó a trabajar con su hijo diariamente. Martin comenzó a comunicarse a través de una computadora. Desde ese momento, su vida mejoró un poco más cada día. Obtuvo un primer empleo, empezó un negocio y fue a la Universidad. Hoy Martin se casó y es feliz.

La historia de Martin es increíble y nos invita a preguntarnos: ¿Cuántas personas viven actualmente la situación de Martin? Terri Schiavo respondía más a los estímulos de los doctores y sin embargo lo dejaron morir de hambre. ¿Estaba consciente en todo este tiempo ? En este momento, hay gente que vive en un estado “vegetativo” similar al de Martin. Muchos de ellos son tratados como si no existieran, como si su vida no valiera nada. ¿Podemos por medio de la historia de Martin tomar la evidencia de que la vida es siempre importante? ¿Podemos continuar a creer que matar a alguien de hambre, mientras que en lugar de eso podríamos trabajar más duro para estimular y proporcionar terapias que podrían ayudarlo a recuperar sus habilidades?

¡Si eres Católico, Compàrtelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *