Trisagios a La Santma. Trinidad y al Sagrado Corazón de Jesús . Con el ejercicio del Via-Crucis

¡Si eres Católico, Compàrtelo!

trisagios

 

TRISAGIOS

A LA

SANTMA. TRINIDAD,

Y AL

SAGRADO CORAZON

DE

JESUS.

CON EL EJERCICIO

DEL

VIA-CRUCIS.

 

 

 

 

TRISAGIO

PARA ALABAR

A LA SANTISIMA

TRINIDAD.

 

Vers.    Domine labia mea aperies.

Resp. Et os meum anuntiabit laudem tuam.

Vers. Deus in adjutorium meum intende.

Resp. Domime ad adjuvandum me festina.

Gloria Patri &

 

ACTO DE CONTRICION

 

TRINIDAD SANTÍSIMA, en esencia una, pura indivisible Padre, Hijo, y Espíritu Santo: único objeto de todo nuestro amor, adoración, y culto: Yo os adoro, creo, y confieso como al Padre reconociéndoos, por mi Autor, Conservador, y Origen benéfico de mi ser: como al Hijo tributándoos las más gratas efusiones de amor, y ternura por mi Redentor: como al Espíritu Santo fervorizando mi corazón en castos incendios y anhelando unirlo con vos, principio inagotable de caridad. Yo deseo bien sumo, Divinidad inefable, y unidad incomprensible incorporar mi voz, y mis afectos entre los ardores supremos, y canticos misteriosos de los Querubines; y Serafines, para celebrar el Trisagio inmortal, con que resuena vuestro nombre Santo, terrible, y adorable, por toda la extensión del Empíreo. Yo me anonado a los pies de vuestra Soberana grandeza, que llena de Majestad, y de gloria los inmensos espacios de los Cielos, y la esfera de la tierra. Yo me abismo en mi profunda nada y humillado vergonzosamente en la improbidad de mis delitos; todo confundido, y congojado me duelo, me arrepiento y me pesa por haber ofendido a vuestra omnipotente, y amabilísima Majestad. ¡O Eterno Padre! Apiadaos de esta criatura vuestra, formada a vuestra imagen, y semejanza. ¡O Verbo Encarnado! Rociad con vuestra sangre esta infeliz alma envilecida toda con el pecado. ¡O Paráclito amoroso! Infundid en mi pecho los más activos sentimientos de la contrición para que pueda dignamente alabar vuestra Unidad gloriosa é inefable Trinidad; y así pueda merecer lo que humildemente os pido y es, la firmeza en mi fe, la integridad en mi Religión, la certeza en mi esperanza, el ardor en la caridad, la remisión de mis pecados, el logro de estas indulgencias, la paz y tranquilidad de la Iglesia, y del estado, la protección de vuestra Clemencia, que me ponga al cubierto de los males y calamidades que nos afligen, la destrucción del cisma del error, y de la herejía; el triunfo contra los enemigos de nuestra fe y Religión; la reunión de ellos, y de los pecadores al verdadero culto y penitencia, el descanso de las almas del Purgatorio, vuestra gracia, y bendición. Amén.

HIMNO.

             Ya el sol ardiente se aparta

Luz perenne en la Unidad

Difúndela en nuestros pechos

¡O Trinidad inmortal !

             En la Aurora te alabamos

A la tarde, y entre día,

Y pedimos que en los Cielos

Nuestras voces se repitan.

             Al Padre y también al Hijo

Y a ti Espíritu Divino

Alabanzas os sean dadas

Por los siglos de los siglos.      Amén.

* A hora se dice tres veces Gloria Patri &c. y luego se reza un padre nuestro gloriado, y después  la oración siguiente.

 

 

 

ORACION AL PADRE.

 

SANTO y Santísimo Padre Eterno, centro de toda santidad infinitamente Santo en vos mismo y limpio de toda la Impureza de las criaturas: Santo también en todas vuestras obras de las cuales ni una hay que no sea perfecta: haced ¡ o mi principio y fin mío! Que comprenda bien mi corazón la ceguedad que es, el persuadirse que bajo un Dios tan Santo, y tan justo se puede encontrar feliz el que vive pecador!

Ahora se dice tres veces

V.Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos los Cielos y la tierra están llenos de vuestra gloria.

R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

Luego el Padre nuestro gloriado y la siguiente

 

ORACION AL HIJO.

 

SANTO y Santísimo Hijo de Dios, que nacéis del entendimiento de vuestro Padre entre los resplandores de los Santos: Santo y perfecto modelo de toda Santidad, a la cual deben conformarse todos los santos: Haced ¡O mi Dios de Sion ! que amando vuestra Santidad con todas las fuerzas de mi Espíritu, suspire solo por la luz de aquel día, en el cual necesitando amaros, os amaré cuanto debo.

             Se repite el Santo, Santo, Santo &c. por tres veces: después se reza el Padre nuestro gloriado, y luego la siguiente

 

ORACION AL ESPIRITU SANTO.

 

SANTO Y Santísimo Espíritu de amor Don del Altísimo, Centro de las dulzuras, y de la felicidad del mismo Dios. ¡Qué atractivo es para una alma el verse en el abismo de vuestra bondad y toda llena de vuestras inefables consolaciones! ¡O si una sola gota de ellas es tan gustosa cuanto mas será cuando vos mismo las derraméis como un torrente sin medida, y Sin reserva, hablándome claramente en el seno de vuestra gloria! ¡O qué trato ! que belleza! que luz !

             Se vuelve á repetir el Santo, Santo, Santo &c. y luego se dice lo siguiente.

 

ANTIFONA.

 

A TI Dios Padre Ingénito, á ti Hijo Unigénito, a ti Espíritu Santo Paráclito, Santa e individua Trinidad, de todo corazón te confesamos, alabamos, y bendecimos, a ti se dé la gloria por infinitos siglos de los siglos.         Amén.

V. Bendigamos al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Alabémosle y ensalcémosle en todo los siglos. Amén.

 

ORACION.

 

SEÑOR Dios uno y Trino dadnos continuamente vuestra gracia, vuestra Caridad y la comunicación de vos, para que en tiempo y eternidad os amemos y glorifiquemos Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo en una Deidad por todos los siglos. Amén.

GOZOS.

 

Dios uno y Trino á quien tanto

Arcángeles Querubines,

Ángeles y Serafines

Dicen Santo, Santo,  Santo.

 

Porque sois uno en esencia

Y Trinidad en personas

A Cuyos pies sus coronas

Rinde toda inteligencia

Y por que vuestra presencia

Inspira el gozo y espanto.

Ángeles y Serafines. &c.

 

Porque sois Padre fecundo

Que gozándose ab eterno

Engendras un Hijo tierno

Como fue el que vino al mundo

Con respeto el más profundo

Trinando el Cielo en su canto.

Ángeles y Serafines.

 

Porque sois Verbo Divino

Semejante e igual al Padre

Y porque elegiste Madre

Para encarnar peregrino

Y elevar nuestro destino

Al Paraíso del encanto.

Ángeles y Serafines.

Porque sois llama inmortal

Espíritu puro increado

Solamente dimanado

De amor Paterno, y Filial

Consolador del mortal

Que yace anegado en llanto.

Ángeles y Serafines &c.

 

Porque vuestra Omnipotencia

De todo el mundo admirada

Saca Seres de la nada

Y conserva su existencia

Reproduciendo la esencia

De los entes con espanto.

Ángeles y Serafines &c.

 

Porque es tu esencia infinita

Todo un misterio y arcano

Un piélago Soberano

Que todo lo deposita;

Y porque nada limita

Tu luz Numen Sacro-Santo.

Ángeles y Serafines &c.

 

 Porque sois suma bondad

Amor personalizado

En dones inagotado

Que perdonais la maldad,

Y Porque en la eternidad

En tu amor se gozas tanto.

Ángeles y Serafines &c.

Porque sois por excelencia

Santo Dios, fuerte inmortal

Líbranos de todo mal

Por esta beneficencia

De tu Divina clemencia

Que clama nuestro quebranto.

Ángeles y Serafines &c.

Dios uno y Trino a quien tanto

Arcángeles, Querubines.

Ángeles y Serafines.

Dicen Santo, Santo, Santo.

 

ANTIFONA.

 

BENDITA sea la Santa e individua Trinidad que todas las cosas cría y gobierna ahora y siempre, y por infinitos siglos de los siglos Amén.

Bendigamos al Padre. y al Hijo con el Espíritu Santo.

Alabémosle y ensalcémosle en todos los siglos Amén.

 

ORACION.

 

OMNIPOTENTE, y sempiterno Dios que te dignaste de revelar a tus siervos en la confesión de la verdadera fe. la gloria de tu eterna Trinidad y de que adorasen la unidad en tu augusta Majestad; te rogamos Señor, que por la firmeza de esa misma fe nos veamos siempre libres de todas las necesidades y peligros, por Cristo nuestro Señor.  AMEN.

 

 

 

 

TRISAGIO

AL

SAGRADO CORAZON

DE

JESUS.

CREO en Dios, espero en Dios, amo a Dios sobre todas las cosas. Bendito adorado y tiernamente amado sea el dulcísimo corazón de JESUS, ahora y siempre y por infinitos siglos de los siglos Amén.

Dirigid sagrado corazón mis expresiones, y ellas publicarán vuestras adoraciones. Tus auxilios deseo corazón divino para siempre vencer mis apetitos. Gloria al dulce, gloria al amable, gloria al divino CORAZON de JESUS Sacramentado por los siglos de los siglos Amén.

Acto de Contrición.

 

Dulcísimo CORAZON de mí Redentor divino, humillado y escondido sobre nuestros altares, e injuriado especialmente por mi ingrato corazón. ¿ Como podré reparar, amado mío, tan formidables ultrajes? Mi dolor únicamente podrá resarcir tantos desprecios. Yo me lleno de confusión y arrepentimiento al considerar mis enormes ingratitudes, al veros ofendido por mí, olvidado de tus propios hijos, hecho un solitario en ese altar, herido de una lanza y ardiendo en el amor de tus mismos enemigos. Me pesa pues de haber multiplicado tus dolores con mis ingratitudes, y lleno de confianza en la multitud de tus misericordias, os pido CORAZON Santísimo, el perdón de mis delitos con la firme resolución de no ofenderos más en adelante, y de perseverar en tu amor y servicio hasta la muerte.  Amén.

 

HIMNO .

Oculto en nuestros altares

Amante Redentor mío,

En tu Corazón nos das

La prenda de tu cariño.

El desprecio que padeces

De tanto ingratos hijos

Hoy queremos reparar

Con afectos encendidos.

Al Dulcísimo al amable

Corazón Santo y Divino

Se den adoraciones

Por los siglos de los siglos. Amén.

Se rezará un Padre Nuestro y Ave María

y se dirá cinco veces lo siguiente.

 V. Dulcísimo y amabilísimo CORAZON

de JESUS, llena los corazones de tus fieles

de tus sagrados purísimos incendios.

R. Gloria al dulce, gloria al amable,

gloria al divino CORAZON DE JESUS

Y repitiendo por cinco veces el Padre nuestro y Ave María en la forma dicha se dirá la

 

ANTIFONA

 A ti CORAZON divino, a ti CORAZON amable, a ti CORAZON clemente con humildes respetos, y con la adoración más rendida te adoramos y bendecimos por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACION

Santísimo CORAZON DE JESUS dadnos con frecuencia los incendios, los ardores y las llamas de que estáis rodeado para que nuestros tibios corazones purificados con el llanto y gemidos e inflamados en tu caridad, recompensen de algún modo en sus afectos lo fino de tu amor, por los siglos de los siglos Amen.

GOZOS.

V. Porque eres de nuestro amor

El más tierno dulce encanto

R. Todos los hombres te adoren

Corazón amable y santo.

Las insignias de dolor

Que a nuestra fe son visibles

Demuestran los invisibles

Quilates de vuestro amor,

Por esto llenos de ardor,

Con el mas melifluo canto.

             Todos &c.

Esa cruz que con su peso

Te maltrata ¡Oh CORAZON !

Demuestra la sin razón

De mi criminal exceso,

Yo quisiera que por eso

En desquite de mal tanto.

             Todos &c.

Ese cerco que baldona

Vuestra caridad paciente,

Mi proceder insolente

Te lo puso por corona

Y así mi dolor pregona,

Mi atrevimiento entre tanto.

             Todos &c.

La funesta cruel herida

Que en tu santa imagen veo

La abrió mi torpe deseo

Con una lanza atrevida

Mas ya con canción lucida

Por devengar este espanto.

             Todos &c.

Y pues pagas con finezas,

Con incendios, con ardor,

Dulce CORAZON de amor

Mi conocida tibieza,

Solo desea mi flaqueza

Que entre suspiros y llanto.

             Todos &c.

Oye CORAZON el ruego,

Que te hacemos tus amados,

Perdona nuestros pecados

y abrázanos en tu fuego,

y a fin de que el mundo ciego

Con la gloria una su canto.

             Todos &c.

Haced que ese Mongibelo.

Ese corazón Vesubio,

Derrame un dulce diluvio

De amor, de luz, de consuelo

Para cantar en el suelo

Como en la patria, entre tanto.

             Todos &c.

Porque eres de nuestro amor

El más tierno dulce encanto.

Todos los hombres te adoren

CORAZON amable y Santo.

Alabado y venerado en el cielo y en la

tierra sea el Santísimo CORAZON DE JESUS

que arde sin cesar en amor de los hombres;

por los siglos de los siglos. Amén.

V. Bendigamos al divino CORAZON DE

JESUS Sacramentado.

R. Alabémosle y ensalcémosle en todos

los siglos Amén.

ORACION.

 

Amorosísimo y dulcísimo CORAZON DE JESUS, que en ese altar estás ardiendo en llamas de indecible caridad; expuesto siempre a los ultrajes, desprecios y abominaciones de los hombres: a quien el inicuo judío aborrece, el malvado hereje maltrata, el cristiano atrevido ofende; y sin embargo de tantas injurias te muestras a nuestra fe con esas insignias de amor y cariño, rodeado todo de ardor y llamas, símbolos del deseo en que te abrasas de perdonar nuestros pecados. Yo me atrevo pues a presentaros mi ingrato y criminal corazón para que después de haberlo lavado en la Sangre Santísima que vertiste de esa herida, lo adornes con las sagradas señales de tu Cruz y tu Pasión, con que pueda reparar en esta vida mis injurias, y parecer seguro en tu presencia a adoraros por eternidades en la gloria Amen.

Oración que canta la Iglesia nuestra Madre en la Misa del Corazón de Jesús.

 

Os rogamos Dios Omnipotente, que a los qué nos gloriamos en el Santísimo Corazón de vuestro amado hijo, nos concedas que haciendo recuerdo de los principales beneficios que de su caridad hemos recibido, nos aprovechemos de ellos actualmente y nos deleitemos con su fruto. Por el mismo Jesucristo Señor nuestro que contigo y el Espíritu Santo vive y reina DIOS por los siglos de los siglos Amen.

Bendito y alabado sea el divino CORAZON DE J ESUS Sacramentado y la inmaculada Concepción de María Señora nuestra ahora y siempre y por infinitos siglos de los siglos Amen.

VISITA

 

AL CORAZON DE JESUS.

 

Cordero divino, manso y humilde sufrido a tantas ingratitudes: que con tu corazón nos regalas cuando más te ofendemos. Culto rendido y adoración devota te damos amándote y deseando que todo el mundo te santifique, alabe y bendiga sin cesar eternamente.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

Obediente JESUS, por nuestro amor hasta la muerte y muerte afrentosa y dolorosa de Cruz; obtengamos y consigamos Señor por tu amante CORAZON que habite Dios por gracia en nuestras almas para servirte en esta vida y que te adoremos en la gloria.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

Redentor y Salvador del mundo que para redimirnos y enriquecernos diste por la herida de tu CORAZON divino hasta la última gota de sangre: resigna nuestra voluntad con la divina, para sufrir en esta vida los trabajos y solo querer lo que Dios quiere,

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Amoroso Señor y amante de las almas, que por tu caridad inmensa tu mismo CORAZON entregas a los hombres en prueba de que nos amas con exceso: atiende a nuestras necesidades que son muchas, y de tu CORAZON, tesoro inmenso de riquezas, concédenos sustento de alma y cuerpo.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

Celador y amante celoso de las ofensas hechas contra tu amor y cariño soberano, ceda y témplese el enojo perdonando nuestras culpas,mi amoroso Jesús, así como a tu imitación sagrada perdonamos los agravios recibidos.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

Omnipotente arca de la gracia que por esta herida de tu CORAZON sagrado derramas favores sin medida: oprímanse las tentaciones, líbranos de todas con tu gracia, y con ella quedemos siempre victoriosos.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

Nobilísimo CORAZON Nazareno y hermoso JESUS mío, fiel defensor de quien en ti confía: no permitas caiga en los grillos de la culpa, ni en la potestad del demonio mi enemigo: líbrame del infierno que merezco, y llévame a gozar eterna gloria, donde adore y reverencie tu CORAZON amoroso. ¡O JESUS y amado de mi vida! A ti con José y con María entrego mi CORAZON y alma mía.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

 

ORACION

 

O JESUS, que con inefable milagro del amor de tu CORAZON te dignaste darte todo en manjar a nosotros en el Sacramento del altar, concede que los que detestamos y lloramos de todo corazón las injurias y sacrilegios cometidos por los mortales ingratos contra ti en este sagrado misterio; seamos encendidos con los afectos del mismo sacrosanto CORAZON y ensalcemos la misericordia del mismo divinísimo CORAZON con dignas alabanzas por toda la eternidad. Amén.

¡Dulce CORAZON DE JESUS

Que me amas!

Aumenta en el mío

Tus divinas llamas.

VIA-CRUCIS.

OFRECIMIENTO.

DULCISIMO JESUS mío, que por mi amor quisisteis caminar fatigado, y afligido con el pesado madero de la Santa Cruz, en memoria, y reverencia de lo que por mi padecisteis en este áspero camino, os ofrezco los pasos que en él diere, unidos con vuestros infinitos merecimientos, y tengo intención de ganar todas las indulgencias, que los Sumos Pontífices hallan concedido a los que hacen con devoción éste Santo ejercicio y para este fin os suplico y ruego por el remedio de aquellas graves necesidades, que los Sumos Pontífices me encomiendan en sus Bulas Apostólicas, donde conceden éstas indulgencias, y todo lo aplico por las benditas Almas del Purgatorio, que fueren de vuestro mayor agrado y de mi mayor obligación. Dadme Señor vuestra divina gracia, para que os de gusto en ello. Amén.

Después se lee en cada Cruz la Oración, que allí se pondrá; y si van muchos, puede uno leerla en voz alta, para que la oigan todos los demás. Y aunque no se lean las Oraciones , basta que se considere el paso.

PRIMERA ESTACION.

 

             Te adoramos Cristo, y te bendecimos que

             por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Ten misericordia de nosotros.

Indulgencia Plenaria.

             Aquí azotaron y dieron sentencia de muerte al Señor.

Considera alma perdida,

Que en este paso fuerte

Dieron sentencia de muerte

Al Redentor de la vida.

             Alabada sea la pasión y muerte de N. S. J.

ORACION.

SEÑOR mío Jesucristo, que por mí amor quisisteis ser vendido, entregado, preso, y llevado á los Tribunales de Anás, Caifás, Herodes, y Pilatos, adonde cruelmente fuisteis azotado, sentenciado a muerte, y reputado por peor que Barrabas: Dadme gracia, Señor, para que lleve con humildad las afrentas, deshonras, azotes, y castigos que vuestra Divina Majestad me diere, para satisfacción de mis pecados, para que penando con vos en la tierra, merezca gozar de vuestra Gloria en el Cielo. Amén.

Señor pequé: tened misericordia de mí. Pecamos y nos pesa: tened misericordia de nosotros.

Un Padre nuestro, Ave María, Gloria Patri,

y lo mismo en las demás Cruces.

SEGUNDA ESTACION

 

             Te adoramos Cristo, &c.

Aquí le pusieron la Cruz acuestas.

Advierte lo que le cuestas

Hombre ingrato, a tu Creador,

Pues por ser tu Redentor,

Cargó con la Cruz acuestas.

Alabada sea la pasión y muerte &c.

 

ORACION.

Señor mío Jesucristo, que con tanta resignación, y amor abrazasteis el Santo Madero de la Cruz, y lo llevasteis con tanto gusto, por aliviar la gravedad de mis culpas: Os suplico, Dueño mío, me deis gracia, para que yo con toda voluntad abrace la Cruz amarga de la penitencia, y no tenga consuelo mi corazón en los bienes caducos de la tierra, sino que todo mi descanso sea el penar con Vos en la Cruz: esto sea mi deleite, mi alivio, y mi gloria Amén.

Señor, pequé: &c.

TERCERA ESTACION.

Siete años, y siete cuarentenas de perdón.

Aquí cayó la primera vez .

El que a los Cielos creó,

y a la tierra le dio el ser.

En ella le hizo caer,

Al tercer paso que dio.

 

ORACION.

SEÑOR mío Jesucristo, cuan grave es el peso de mis culpas! ¡Cuán enorme la gravedad de mis maldades pues ha inclinado a tierra su carga a vuestra Omnipotente Magestad! ¡Qué efectos tan malos habrán causado en mi alma mis graves culpas, cuando tanta impresión hicieron en vuestro Santísimo Cuerpo! Os Pido, Dios mío, me deis a conocer la gravedad de mis pecados, para que amargamente los llore, y con lágrimas merezca vuestra Divina gracia con la cual llegue a la eterna Gloria Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí

CUARTA ESTACION.

Siete años, y siete cuarentenas.

Aquí encontró a María Santísima.

Considera cual sería

En tan recíproco amor

La pena del Salvador .

Y el martirio de María.

ORACION.

O Soberana Reina de los Ángeles, afligida Señora! ¡O Madre la más angustiada del mundo, cuán traspasado, de dolor quedó vuestro Santísimo CORAZON, cuando visteis a vuestro amado Hijo tan maltratado! Conseguidme, piadosísima Señora, que pueda serviros de algún alivio, participando de vuestras amargas penas. Dadme licencia, Señora, para que llegue con profunda humildad a abrazarme con la Santa Cruz, para que aliviando el trabajo de vuestro Santísimo Hijo, temple sus penas, las cuales me sean camino seguro para la Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mi.

QUINTA ESTACION.

Siete años, y siete cuarentenas.

Desde aquí le ayudó el Cirineo.

Perdió la ira el Compás.

Cuando dispuso severa,

Que algo menos padeciera,

Porque padeciera mas.

ORACION.

O redentor de mi alma, cuánta sería vuestra fatiga, pues creyeron los Judíos os quedaríais sin vida en el camino, y no llegaríais vivo al Calvario! No os dieron, Señor, el Cirineo que os ayudase, por compasión de vuestras penas, sino por saciar la rabia, con que deseaban que murieseis con más afrenta en la Cruz. Dadme gracia, Señor, para que con recta intención de agradaros, haga las obras de virtud, y no por fines torcidos de agradar al mundo, que si os contento en vida, tendré consuelo en la muerte de llegar a Vuestra Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

SEXTA ESTACION.

Siete años, y siete cuarentenas.

 

Aquí encontró a la Verónica,

El que luz al mundo dio

Con un semblante sereno,

Por estar de sangre lleno,

En un lienzo se imprimió.

ORACION.

 

O Piadosísimo Señor, que sudando entre congojas arroyos de sangre, caminabais, mi amado . Jesús, sin tener toalla con que enjugaros vuestro mortal sudor, ni aun las manos libres para limpiar de vuestros divinos ojos la sangre que se destilaba de la cabeza y bajaba por vuestro divino rostro; y llegando en este lance compasiva la Verónica, en el lienzo con que os alivió el sudor, llevó en premio de su devoción, impresa vuestra Santa Imagen. Dadme gracia, Señor, para que en los lienzos de mi alma lleve siempre impresas vuestras penas, para que merezca ver con los Ángeles del Cielo la hermosura de vuestra cara. Amén.

Señor pequé: tened misericordia de mí.

SEPTIMA ESTACION.

 

Aquí cayó la segunda vez.

Tus culpas fueron las sogas

y el peso que le rindió:

Si segunda vez cayó,

Como en llanto no te ahogas ?

ORACION.

SEÑOR mío Jesucristo, que con tanta mansedumbre os sujetáis a la furia tirana de vuestros enemigos, que con crueles empellones os derribaron en tierra, y no se compadecían de vuestra pena y trabajo: Concededme, Señor, la dicha de que merezca recibir en mi cuerpo los golpes y atropellamientos, que Vos padecisteis en el vuestro; que si me persiguen, no me resista; si me atropellan, lo lleve con paciencia, para que satisfaga mis culpas en esta vida, y pueda gozaros en la otra. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

OCTAVA ESTACION.

Aquí habló á las Hijas de Jerusalén.

Llorad, les dijo el Señor,

Hijas de Jerusalén:

Para enseñaros el bien

De un verdadero dolor.

ORACION.

 

O dulcísimo Jesús, con cuanta caridad nos ensenáis el camino de la Gloria, dándonos doctrina con vuestro ejemplo, para que llevemos gustosos la Cruz de la mortificación, y enseñándonos con vuestras amorosas palabras, ¡cómo serán fructuosas nuestras lagrimas en reconocimiento de nuestros pecados ! Os suplico, dueño de mi alma, que no llore yo la pérdida de los bienes temporales sino solo el haber perdido vuestra divina gracia: ella me asista para llegar a vuestra Gloria. Amén.

Señor pequé: tened misericordia de mí.

NOVENA ESTACION.

Aquí cayo la tercera vez.

Considera cuan tirano

Serás con Jesús rendido,

Si en tres veces que ha caído,

No le das una la mano.

ORACION.

 

O Amantísimo Señor, que tres veces caíste con la Cruz, llegando a pegar vuestro santísimo rostro en el suelo, y a besar con vuestra dulcísima boca la tierra, sin tener quien os ayudase a levantar! Dadme gracia Señor, para que yo aligere vuestra Cruz, enmendando mis gravísimas culpas, y que haga de ellas verdadera penitencia, con que merezca llegar a la felicidad eterna. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

DECIMA ESTACION.

 

Aquí le desnudaron las vestiduras.

A la misma honestidad

Los Verdugos desnudaron

y las llagas renovaron

Con inhumana crueldad.

ORACION.

O Modestísimo JESUS, ¡cuán grande sería vuestra vergüenza, viéndoos desnudo en carnes á vista de tanta gente! ¡Y cuan crecido vuestro dolor, cuando sin tiento, ni piedad os tiraron vuestras sagradas vestiduras, que estaban pegadas a vuestras lastimosas llagas! Os Suplico Dios de mi alma, que yo me desnude de las vestiduras de mis culpas y que se renueve en mi corazón el dolor de las llagas de mis maldades. Merezca yo, Señor, ser participante de vuestras penas, pues  por ellas se camina a la Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

UNIDECIMA ESTACION.

Indulgencia Plenaria .

Aquí le clavaron en la Cruz.

En medio de dos Ladrones

En la Cruz le enarbolaron,

y el Cuerpo descoyuntaron

Al clavarle los Sayones.

ORACION.

 

Aquí empezaron, mi dulcísimo Jesús, a lograrse las ansias, que toda la vida tuvisteis de abrazaros con la Santa Cruz. Ya estáis, mi amor, en la cama de vuestro descanso: ya gozáis el lecho de vuestras delicias; pero ¡ay de mí, Jesús! ¡con qué fuerza clavan con hierro vuestras santísimas manos, y pies! ¡Ay de mí, Dios, con qué crueldad tiran de vuestro Santísimo Cuerpo, descuadernando de su lugar vuestros santísimos huesos ! Ay prenda de mi corazón! Merezca mi dicha, que mi alma quede con Vos clavada en esa Santísima Cruz. No quiero, Señor, en esta vida, otro consuelo, que penar con Vos: solo eso sea mi Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION DOCE.

Indulgencia Plenaria.

Aquí murió nuestro Jesús.

Aquí murió el Redentor

Jesús, ¡cómo puede ser,

Que tanto amor llegue a haber.

Y que viva el pecador!

ORACION.

 

Ay Dios mío. ¡cómo hallará ya consuelo mi alma! ¡Ay Jesús de mi vida, como se alegrará mi corazón ! Mis ojos no cesarán ya de llorar. ¡Ay bien de mi corazón, cómo podré yo vivir, si a Vos, mi amor, mi consuelo, y mi vida os contemplo ya muerto! ¡Cómo no daré yo muerte á mis vicios,  si ellos os han quitado atrozmente la vida! Ay Jesús, cómo no se rompe mi corazón, sentido de haberos dado tantas penas con mis culpas! Acábese, aquí, Señor mi mala vida. Aborrezco mis pecados, que tan inhumanamente os quitaron la Vida, Señor, ya se acabaron los gustos para mí, viéndoos a Vos cargado de tantas penas. En ellas solo he de descansar en esta vida mortal, y solo quiero el descanso. en la otra, que es donde se goza la verdadera Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION TRECE.

Indulgencia Plenaria.

El Descendimiento de la Cruz. Aquí se

contempla la soledad de María Santísima.

Alma. si tienes piedad,

Acompaña compungida

A la Virgen afligida

En su amarga soledad.

ORACION.

SOBERANA Reina de los Ángeles, amorosa Madre de mi Señor Jesucristo que padeció por mis pecados, tened misericordia de mí. Por aquel intenso dolor, que vuestra Alma Santísima tuvo cuando visteis difunto en vuestros brazos a vuestro Santísimo Hijo, os suplico me concedáis la dicha de acompañar vuestras lágrimas. Pesame que mis culpas os hayan privado de la amable vida de vuestro Santísimo Hijo. Llore yo día, y noche mis pecados, para que llorando mis culpas, tenga los consuelos eternos de la Gloria. Amén.

Tres Aves Marías. en memoria de las tres mayores penas, que padeció María Santísima.

Señor, pequé: tened misericordia de mi.

ESTACION CATORCE.

Indulgencia Plenaria y una Ánima del Purgatorio.

El Santo Sepulcro. Llegó al Ocaso la luz; Entra, Cristiano, y sin tasa En el Sepulcro repasa Los Misterios de la Cruz. SEÑOR mío Jesucristo, adoro con la debida reverencia vuestro SagradoCuerpo llagado, como estuvo en el Santo Sepulcro, y con su divinizado contacto le hizo glorioso. Venero con lo íntimo de mi Alma todas vuestras santísimas llagas, recibidas por mi amor; y os suplico por vuestra infinita bondad, y misericordia, que antes de llegar a mi muerte, me concedáis la gracia de que yo muera místicamente al mundo, y a todo lo creado, de tal manera, que acabándose mis desordenadas pasiones, estime, solo a vuestra Divina Majestad, y solo piense en daros gusto, cumpliendo enteramente vuestra Santísima Ley  y conformándome en todo con vuestra divina voluntad. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ADORACION

A las santísimas llagas de

nuestro Señor Jesucristo.

 

Adoro las Santísimas Llagas de los sagrados Pies de Nuestro Señor Jesucristo, crucificado por mi amor.

Adoro las Santísimas Llagas de las Manos de nuestro Señor Jesucristo, crucificado por mi amor.

Adoro la Santísima Llaga del Costado de nuestro Señor Jesucristo, recibida por mi amor.

Adoro la Santísima Lengua de nuestro Señor Jesucristo mortificada con hiel y vinagre por mí amor.

Adoro todas y cada una de las Santísimas Llagas del sagrado Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, recibidas por mí amor.

Pongo mi corazón junto con el Santísimo corazón de nuestro Señor Jesucristo, encendido en ardiente caridad: y con este soberano fuego quiero vivir y respirar, hasta que entregue mí alma en las Santísimas manos de nuestro Señor Jesucristo, crucificado, por mi amor.

ESTACION QUINZE.

Indulgencia Plenaria.

Aparición del Señor a la Magdalena.

Tu buena, o tu mala estrella

Pende, Alma, de una elección.

O muerte, o resurrección,

Esta elige, y teme aquella.

ORACION.

 

SEÑOR mío Jesucristo, consuelo de afligidos, y amparo de pecadores enmendados, que os dignasteis de aparecer Glorioso a la Penitente feliz Santa María Magdalena, que amorosa os buscaba con ansias de su corazón. Tened, Señor, misericordia de nosotros pecadores, y por vuestra infinita bondad, concedednos el favor, que llorando primero nuestras culpas en este valle de lágrimas, merezcamos gozar después de vuestra apacible, y amorosa vista en la Gloria. Amén. Señor, pequé: tened misericordia de mi .

ORACION.

 

ALABADO sea Jesucristo eternamente con María Ntra. Madre. JESUS mío misericordia por vuestra preciosa sangre y vuestro amantísimo corazón. JESUS mío usad misericordia con nosotros, Dios mío, cubridnos a todos con vuestra preciosa sangre. y acogednos en vuestro benéfico corazón: y por vuestros santísimos merecimientos, y sangre esparcida. cubridnos con vuestra misericordia, y libradnos de los castigos que hemos merecido por nuestros pecados. ¡O Eterno Padre! por la sangre y por el Sagrado corazón de JESUS misericordia. Amén.

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