Oraciones de Reparación

Ofrecimiento de la Hora de Guardia para cada día:
¡Viva Jesús, muera el pecado, sea por siempre alabado, el Corazón de Jesús Sacramentado!
Sagrado Corazón de Jesús, encendido en llamas de infinito amor, pero herido hasta lo más hondo por nuestro desamor, desagradecimiento y dureza, me postro en tu presencia durante esta hora para hacerte fiel compañía en este Sagrario y en todos los Sagrarios de la tierra. En unión con el Corazón Inmaculado de María, mi Ángel Custodio y mis celestiales Asociados (aquí se nombra el patrono o patronos de la hora que se haya escogido), te dedico mis pensamientos, mis acciones y mis sufrimientos en reparación de los olvidos, ingratitudes e irreverencias que recibes en el Santísimo Sacramento del Altar, y ofrezco en reparación la Sangre y Aguas salidas de tu Corazón traspasado y que Tú presentas incesantemente al Padre, en unidad del Espíritu Santo, por la salvación de todas las almas. Amén.
Nuestra Señora del Sagrado Corazón, proteged a la Guardia de Honor.
Señor San José, San Francisco de Asís, San Francisco de Sales y Santa Margarita María de Alacoque, rogad por vuestros Guardias.

Oraciones sugeridas.

Oraciones de Reparación.

Al Sagrado Corazón de Jesús en el Santo Sacramento del altar.
Señor Jesús creemos que estáis realmente presente en la Santa Eucaristía.

-sí lo creemos Señor-

Nosotros creemos que sois el Verbo encarnado verdadero Dios y verdadero hombre hijo de Dios y el hijo de Maria.

-sí lo creemos Señor-

Nosotros creemos que sois el Salvador del mundo el Juez Soberano de vivos y de muertos.

-sí lo creemos Señor-

Nosotros creemos todo eso que cree y enseña la Santa Iglesia Católica apostólica y romana

-sí lo creemos Señor-

Nosotros creemos que sois la Verdad misma y que tenéis las palabras de vida eterna

-sí lo creemos Señor-

De rodillas delante de vuestra Majestad infinita,comparamos en este momento vuestras enseñanzas y nuestra conducta, vuestros beneficios sin número y nuestras ingratitudes sinfín vuestros generosos perdones y nuestras promesas tan rápidamente olvidadas, vuestras inagotables misericordias y nuestras caídas incesantes, vuestra condescendencia a darnos fácilmente medios de expiación de nuestras faltas y nuestra obstinación a dejar para más tarde la penitencia. Confundidos y arrepentidos de haber sin indignamente respondido a vuestro amor por nosotros, decimos juntos y del fondo de nuestro corazón

¡Perdón, Señor, perdón!

Por nuestros propios pecados y por los que hicimos cometer a otros.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por los pecados de nuestros parientes de nuestros amigos de nuestros compatriotas y de todos los cristianos.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las visitas a vuestros tabernáculos hechos sin recogimiento, las misas escuchadas sin devoción, las comuniones recibidas sin amor y sin reconocimiento.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las comuniones indignas, los robos sacrílego y la profanación de vuestros santuarios.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por la profanación del domingo, por la omisión de la santa misa y del deber Pascual.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las falsos juramentos, las blasfemias y las imprecaciones.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por los odios y las envidias, los chismes y las calumnias.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las venganzas y los asesinatos, los suicidios y los escándalos.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las persecuciones contra vuestra iglesia, vuestro jefe, sus ministros, sus religiosos y sus hijos los más devotos.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las negligencias culpables de los padres y las desobediencias de los hijos.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por las glotonería, las borracheras, la profanación del ayuno y de la abstinencia.

¡Perdón, Señor, perdón!

Por los pensamientos y los deseos, las palabras y las acciones deshonestas.

¡Perdón, Señor, perdón!

En fin por todas las faltas que entristecen vuestro Divino Corazón.

¡Perdón, Señor, perdón!

En compensación de tantas ingratitudes, nosotros os ofrecemos Corazón Sagrado de Jesús el amor y el reconocimiento de María vuestra madre la adoración de los los nueve coros de ángeles, los homenajes de todos los santos del cielo y de la tierra.

En reparación de tantas iniquidades nosotros os ofrecemos ¡oh Jesús! vuestras expiaciones infinitas, las de la Virgen Inmaculada, la de vuestros sacerdotes, la de vuestros mártires, la de vuestros elegidos.

Por nuestra parte contando con vuestra gracia, queremos dar amor por amor y conservar siempre vivo en nuestras almas el recuerdo de vuestros beneficios. ¡Nosotros lo queremos Señor!

Queremos ser más fervientes en los santos Misterios, más presurosos para visitaros en vuestra prisión de amor, más ávidos para sentarnos en el banquete de la eucaristía.

¡Nosotros lo queremos Señor!

Queremos poner nuestros sentimientos y nuestros discursos en constante armonía con vuestras enseñanzas, nuestra conducta en perfecta conformidad con vuestros mandamientos y los de vuestra Iglesia.

Señor Jesús vos sabéis que somos débiles, necesitamos la gracia para cumplir nuestras promesas os suplicamos que nos las concedeís a manos llenas para nuestras almas.

Bendecid esta parroquia, esta diócesis, este país entero con las familias que lo componen, las autoridades que lo gobiernan. Bendecid las comunidades religiosas que se han consagrado a la reparación, a la enseñanza, a las obras de caridad. Bendecid a las personas a las cuales estamos unidas por lazos de sangre o de amistad. Permitid a fuerza de amor y de los beneficios recibidos a serviros si fielmente que al final de nuestras vidas, seamos del grupo a los que diréis estas consoladoras palabras: “Venid los benditos de mi padre, tomad posesión del reino que les ha sido preparado desde el origen del mundo. Amén.

(Indulgencia de 100 días)

Oración de Expiación.

Henos aquí posternados ante vos, nosotros creemos que estáis en la santa Hostia que vos estáis realmente presente Verbo encarnado, verdadero Dios y verdadero hombre, nuestro Creador, nuestro Salvador, nuestro fin último. Al recordar vuestros bienes y beneficios, al recordar nuestros deberes, al recordar nuestra ingratitudes nos llenamos de confusión angustias y dolor.

Es por esto que en presencia de vuestros Sacramento adorable, pedimos arrepentidos: ¡ Señor perdónanos!

Por nuestros propios pecados y por la de nuestros parientes, de nuestros hermanos de nuestros amigos y de nuestro país: ¡ Señor perdónanos!

Por las blasfemas y por la profanación del domingo: ¡ Señor perdónanos!

Por las impurezas por los escándalos: ¡ Señor perdónanos!

Por el odio y los rencores: ¡ Señor perdónanos!

Por las injusticias y los robos : ¡ Señor perdónanos!

Por la desobediencia a la santa Iglesia: ¡ Señor perdónanos!

Por la profanación de la abstinencia : ¡ Señor perdónanos!

Por las cobardía y el respeto humano: ¡ Señor perdónanos!

Por los crímenes de los esposos, las negligencias de los padres y de las madres, por las faltas de los hijos: ¡ Señor perdónanos!

Por los atentados cometidos contra vuestros representantes, el Pontífice Romano: ¡ Señor perdónanos!

Por las persecuciones contra vuestros obispos ,vuestros sacerdotes, vuestros religiosos y vuestras vírgenes: ¡ Señor perdónanos!

Por los insultos hechos a vuestras imágenes, la profanación a vuestros santuarios, los ultrajes al santo Tabernáculo: ¡ Señor perdónanos!

Míranos desde tu trono, humillados y arrepentidos, esperamos en vuestra bondad una palabra de misericordia: para obtenerla hacer reparación para poder amarte de manera perfecta.

Nosotros os adoraremos en el Augusto Sacramento, os visitaremos, os recibiremos, os haremos conocer, respetar y amar. Bendecid Señor nuestras familias, nuestra parroquia, padres e hijos, hermanos y hermanas maestros y servidores; bendecíd las asociaciones que están dedicadas a la reparación y a la penitencias, aquellas dedicadas a vuestro culto, a los sacerdotes dedicados a vuestra gloria, a las comunidades religiosas dedicadas a la enseñanza y a las obras de caridad. Amén
Oración de Reparación.

Divino redentor de los hombres me inclino en vuestra presencia, lleno de confusión mirando fijamente vuestro tabernáculo donde noche y día vela vuestro amor. Siento mi corazón que se entristece viendo el olvido en el cual os dejan tantas almas que comprasteis. Sin embargo ya que vos me permites con tanta bondad unirme durante esta hora santa mis lágrimas a aquellas que derramaste, os suplico ¡oh Jesús, por aquellos que no rezan, yo os amo por aquellos que no os aman, os bendigo por aquellos que os maldicen y con todo el ardor de mi alma, yo os adoro y os venero en unión con la eterna alabanza que recibís del cielo y la oración universal de todos los santuarios del mundo.

Escuchad Señor el grito de nuestros corazones arrepentidos y afligidos.

Aceptad los actos de expiación que vos ofrecemos. Queremos que nuestras súplicas sean más fuertes que las injurias de la tierra, queremos que nuestras alabanzas suban más alto que las blasfemias de los hombres, queremos que vuestras divinas misericordias paguen por la multitud de nuestras ofensas.

Señor escucha nuestra voz que piden perdón.

Perdón por nuestros pecados y por los de nuestros parientes y la de nuestros amigos. ……..Perdón, Señor, perdón…..

Perdón por las blasfemias y los blasfemos

……..Perdón, Señor, perdón…..

Perdón por aquellos hijos de Dios y de la Iglesia, que con una rabia satánica y una locura ciega llegan a maldecir su santo bautismo.

……..Perdón, Señor, perdón…..

Perdón por aquellos que insultan a la virgen dulcísima, tan bondadosa y poderosa, perdón por aquellos que ultrajan y maldicen a la Madre de Dios y de los cristianos.

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por los católicos que vocifera con sangrientos ultrajes el nombre de Cristo y escupen blasfemias al rostro amadísimo de Jesús.

……..Perdón, Señor, perdón…. Perdón por los impíos, y los profanadores del Templo que ultrajan el Santo Sacramento, arrastrando y despreciando el Santo tabernáculo .

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por aquellos que ensucian con abominaciones el Cáliz que todas las mañanas desborda de la preciosa Sangre de Jesús.

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por aquello que a arrancan el Copón Sagrado para aventarlo en la calle diciendo groserías.

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por aquellos que miran al calvario y que sólo saben maldecirlo y vociferan contra la Cruz horrores que salen de sus bocas y de sus corazones.

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por aquellos que murmuran contra la Providencia.

……..Perdón, Señor, perdón….

Perdón por los abusos de los sacramentos y los ultrajes a la Santa Eucaristía.

……..Perdón, Señor, perdón….

En fin ¡ohJesús! perdón por los buenos que tropiezan y por los pecadores que resisten a la gracia.

Oración.

¡Oh sagrado corazón de Jesús cuya misericordia es infinita, Cuyas bendiciones infinitas y los perdones son tan generosos, tened piedad de los blasfemos no saben lo que hacen y no sabe lo que dicen!

Solamente son los portavoces de Satanás que por su rabia infernal utiliza su boca para vomitar el odio y la injuria contra todo lo que es santo, sagrado y bendito, contra el Bautismo, la Santísima Virgen, Cristo y la Eucaristía. ¡Oh Jesús ten piedad de los blasfemos para que se conviertan, para que no hagan más escándalos que afectan a nuestros niños, para que ya no sean la vergüenza de nuestra sociedad, la maldición de nuestro país. Cura sus corazones, purifica sus lenguas, corrígelos, sálvalos, en fin presérvanos de todo pecado sobre todo protejenos de este pecado monstruoso, pecado de pura malicia y de odio diabólico. Danos el valor y los medios de combatirlo a nuestro alrededor, a fin de que podamos defender sobre la tierra el honor de Vuestro Nombre y que podamos poseer la felicidad de glorificarte con Los Ángeles y los Santos por toda la eternidad. Amén.
Oración por los agonizantes.

¡Oh misericordioso Jesús! lleno de amor por las almas os suplico por la agonía de Vuestro santísimo Corazón y por los dolores de vuestra Madre Inmaculada, purificad en vuestra Sangre a todos los pecadores del mundo entero que están en este momento agonizando y que van a morir hoy. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús agonizante, tened piedad de los moribundos. Amén.
Oración reparadora.

¡Oh Jesús amable y bondadoso! ¡oh divino Salvador de nuestras almas! Dignados echar una mirada de misericordia sobre vuestras guardias de honor que reunidos en un mismo pensamiento de fe, de esperanza y de amor vienen a llorar a vuestras plantas sus infidelidades y las de los pobres pecadores sus hermanos.

Ojalá podamos con las un animes y solemnes promesas que os vamos a hacer conmover Vuestro divino Corazón y obtener de él misericordia para nosotros, para el mundo desgraciado y culpable y para todos aquellos que no tienen la dicha de amaros. De hoy en adelante todos os prometemos que del olvido e ingratitud de los hombres ¡Os consolaremos Señor!

De la temeridad del mundo ¡Os consolaremos Señor!

De vuestro abandono en el santísimo Sacramento ¡os consolaremos Señor!

De los crímenes de los pecadores ¡Os consolaremos Señor!

Del odio de los impíos ¡Os consolaremos Señor!

De las blasfemias que se profieran contra Vos ¡Os consolaremos Señor!

De los días santos que se profanan ¡Os consolaremos Señor!

De las injurias hechas a vuestra divinidad ¡Os consolaremos Señor!

De los sacrilegio con que se profana Vuestro Sacramento de Amor ¡Os consolaremos Señor!

De las inmodestia es irreverencias cometidas en Vuestra presencia adorable ¡ Os consolaremos Señor!

De las traiciones de que sois la adorable víctima ¡Os consolaremos Señor!

De la frialdad de la mayor parte de vuestros hijos ¡Os solaremos Señor!

Del desdén con que hoyen vuestras llamadas de amor ¡Os consolaremos Señor!

De las infidelidades de los que se llaman amigos vuestros ¡Os consolaremos Señor!

De abuso que se hace de vuestras gracias ¡Os consolaremos Señor!

De nuestras propias infidelidades ¡Osconsolaremos Señor!

De las incomprensibles durezas de nuestros corazones ¡Os consolaremos Señor!

De nuestra tibieza en amaros ¡Os consolaremos Señor!

De nuestra cobardía en vuestro santo servicio ¡Os consolaremos Señor!

De de la amarga tristeza de que os llenan la pérdida de tantas almas ¡Os consolaremos Señor!

De los largos ratos que os hacemos estar a las puertas de nuestro ¡Os consolaremos Señor!

De los amargos desdénes que se os prodigan ¡Os consolaremos Señor!

Vuestros suspiros de amor ¡Os consolaremos Señor!

Vuestras lágrimas de amor ¡Os consolaremos Señor!

Vuestro martirio de amor ¡Os consolaremos Señor!

Vuestra sed devoradora ¡Os consolaremos Señor!
Oración.

Jesús divino Salvador amante que habéis dejado salir de vuestros labios esta dolorosa queja de vuestro Corazón: ” busqué quien me consolase y no lo halle” dignaos recibir el pequeño tributo de nuestros consuelos y asistirnos siempre eficazmente con el socorro de vuestra gracia a fin de que en lo porvenir huyendo más y más de todo cuántos pueda desagradar, nos mostremos siempre y en todas partes vuestros fieles y fervorosos guardia de honor. Os lo pedimos por vuestro corazón a vos, que siendo Dios con el padre y el espíritu Santo vivis y reinais por todos los siglos de los siglos amén.

Tantum ergo.

Tantum ergo, Sacramentum

Veneremur cernui :

Et antiquum documentum,

Novo cedat ritui :

Praestet fides suplementum,

Sensuum defectui.
Genitori, Genitoque,

Laus et jubilatio :

Salus, honor, virtus quoque,

Sit et benedictio :

Procedenti abutroque,

Comparsit laudatio.

¡Si eres Católico, Compàrtelo!