Hermoso Via Crucis para rezar en este tiempo de Cuaresma.

¡Si eres Católico, Compàrtelo!

VIA-CRUCIS.
OFRECIMIENTO.
DULCISIMO JESUS mío, que por mi amor quisisteis caminar fatigado, y afligido con el pesado madero de la Santa Cruz, en memoria, y reverencia de lo que por mi padecisteis en este áspero camino, os ofrezco los pasos que en él diere, unidos con vuestros infinitos merecimientos, y tengo intención de ganar todas las indulgencias, que los Sumos Pontífices hallan concedido a los que hacen con devoción éste Santo ejercicio y para este fin os suplico y ruego por el remedio de aquellas graves necesidades, que los Sumos Pontífices me encomiendan en sus Bulas Apostólicas, donde conceden éstas indulgencias, y todo lo aplico por las benditas Almas del Purgatorio, que fueren de vuestro mayor agrado y de mi mayor obligación. Dadme Señor vuestra divina gracia, para que os de gusto en ello. Amén.
Después se lee en cada Cruz la Oración, que allí se pondrá; y si van muchos, puede uno leerla en voz alta, para que la oigan todos los demás. Y aunque no se lean las Oraciones , basta que se considere el paso.

PRIMERA ESTACION.
 
             Te adoramos Cristo, y te bendecimos que
             por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Ten misericordia de nosotros.
Indulgencia Plenaria.
             Aquí azotaron y dieron sentencia de muerte al Señor.
Considera alma perdida,
Que en este paso fuerte
Dieron sentencia de muerte
Al Redentor de la vida.
             Alabada sea la pasión y muerte de N. S. J.
ORACION.
SEÑOR mío Jesucristo, que por mí amor quisisteis ser vendido, entregado, preso, y llevado á los Tribunales de Anás, Caifás, Herodes, y Pilatos, adonde cruelmente fuisteis azotado, sentenciado a muerte, y reputado por peor que Barrabas: Dadme gracia, Señor, para que lleve con humildad las afrentas, deshonras, azotes, y castigos que vuestra Divina Majestad me diere, para satisfacción de mis pecados, para que penando con vos en la tierra, merezca gozar de vuestra Gloria en el Cielo. Amén.
Señor pequé: tened misericordia de mí. Pecamos y nos pesa: tened misericordia de nosotros.
Un Padre nuestro, Ave María, Gloria Patri,
y lo mismo en las demás Cruces.

SEGUNDA ESTACION
 
             Te adoramos Cristo, &c.
Aquí le pusieron la Cruz acuestas.
Advierte lo que le cuestas
Hombre ingrato, a tu Creador,
Pues por ser tu Redentor,
Cargó con la Cruz acuestas.
Alabada sea la pasión y muerte &c.
 
ORACION.
Señor mío Jesucristo, que con tanta resignación, y amor abrazasteis el Santo Madero de la Cruz, y lo llevasteis con tanto gusto, por aliviar la gravedad de mis culpas: Os suplico, Dueño mío, me deis gracia, para que yo con toda voluntad abrace la Cruz amarga de la penitencia, y no tenga consuelo mi corazón en los bienes caducos de la tierra, sino que todo mi descanso sea el penar con Vos en la Cruz: esto sea mi deleite, mi alivio, y mi gloria Amén.
Señor, pequé: &c.

TERCERA ESTACION.
Siete años, y siete cuarentenas de perdón.
Aquí cayó la primera vez .
El que a los Cielos creó,
y a la tierra le dio el ser.
En ella le hizo caer,
Al tercer paso que dio.
 
ORACION.
SEÑOR mío Jesucristo, cuan grave es el peso de mis culpas! ¡Cuán enorme la gravedad de mis maldades pues ha inclinado a tierra su carga a vuestra Omnipotente Magestad! ¡Qué efectos tan malos habrán causado en mi alma mis graves culpas, cuando tanta impresión hicieron en vuestro Santísimo Cuerpo! Os Pido, Dios mío, me deis a conocer la gravedad de mis pecados, para que amargamente los llore, y con lágrimas merezca vuestra Divina gracia con la cual llegue a la eterna Gloria Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí

CUARTA ESTACION.
Siete años, y siete cuarentenas.
Aquí encontró a María Santísima.
Considera cual sería
En tan recíproco amor
La pena del Salvador .
Y el martirio de María.
ORACION.
O Soberana Reina de los Ángeles, afligida Señora! ¡O Madre la más angustiada del mundo, cuán traspasado, de dolor quedó vuestro Santísimo CORAZON, cuando visteis a vuestro amado Hijo tan maltratado! Conseguidme, piadosísima Señora, que pueda serviros de algún alivio, participando de vuestras amargas penas. Dadme licencia, Señora, para que llegue con profunda humildad a abrazarme con la Santa Cruz, para que aliviando el trabajo de vuestro Santísimo Hijo, temple sus penas, las cuales me sean camino seguro para la Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mi.

QUINTA ESTACION.
Siete años, y siete cuarentenas.
Desde aquí le ayudó el Cirineo.
Perdió la ira el Compás.
Cuando dispuso severa,
Que algo menos padeciera,
Porque padeciera mas.
ORACION.
O redentor de mi alma, cuánta sería vuestra fatiga, pues creyeron los Judíos os quedaríais sin vida en el camino, y no llegaríais vivo al Calvario! No os dieron, Señor, el Cirineo que os ayudase, por compasión de vuestras penas, sino por saciar la rabia, con que deseaban que murieseis con más afrenta en la Cruz. Dadme gracia, Señor, para que con recta intención de agradaros, haga las obras de virtud, y no por fines torcidos de agradar al mundo, que si os contento en vida, tendré consuelo en la muerte de llegar a Vuestra Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

SEXTA ESTACION.
Siete años, y siete cuarentenas.
 
Aquí encontró a la Verónica,
El que luz al mundo dio
Con un semblante sereno,
Por estar de sangre lleno,
En un lienzo se imprimió.
ORACION.
 
O Piadosísimo Señor, que sudando entre congojas arroyos de sangre, caminabais, mi amado . Jesús, sin tener toalla con que enjugaros vuestro mortal sudor, ni aun las manos libres para limpiar de vuestros divinos ojos la sangre que se destilaba de la cabeza y bajaba por vuestro divino rostro; y llegando en este lance compasiva la Verónica, en el lienzo con que os alivió el sudor, llevó en premio de su devoción, impresa vuestra Santa Imagen. Dadme gracia, Señor, para que en los lienzos de mi alma lleve siempre impresas vuestras penas, para que merezca ver con los Ángeles del Cielo la hermosura de vuestra cara. Amén.
Señor pequé: tened misericordia de mí.

SEPTIMA ESTACION.
 
Aquí cayó la segunda vez.
Tus culpas fueron las sogas
y el peso que le rindió:
Si segunda vez cayó,
Como en llanto no te ahogas ?
ORACION.
SEÑOR mío Jesucristo, que con tanta mansedumbre os sujetáis a la furia tirana de vuestros enemigos, que con crueles empellones os derribaron en tierra, y no se compadecían de vuestra pena y trabajo: Concededme, Señor, la dicha de que merezca recibir en mi cuerpo los golpes y atropellamientos, que Vos padecisteis en el vuestro; que si me persiguen, no me resista; si me atropellan, lo lleve con paciencia, para que satisfaga mis culpas en esta vida, y pueda gozaros en la otra. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

OCTAVA ESTACION.
Aquí habló á las Hijas de Jerusalén.
Llorad, les dijo el Señor,
Hijas de Jerusalén:
Para enseñaros el bien
De un verdadero dolor.
ORACION.
 
O dulcísimo Jesús, con cuanta caridad nos ensenáis el camino de la Gloria, dándonos doctrina con vuestro ejemplo, para que llevemos gustosos la Cruz de la mortificación, y enseñándonos con vuestras amorosas palabras, ¡cómo serán fructuosas nuestras lagrimas en reconocimiento de nuestros pecados ! Os suplico, dueño de mi alma, que no llore yo la pérdida de los bienes temporales sino solo el haber perdido vuestra divina gracia: ella me asista para llegar a vuestra Gloria. Amén.
Señor pequé: tened misericordia de mí.

NOVENA ESTACION.
Aquí cayo la tercera vez.
Considera cuan tirano
Serás con Jesús rendido,
Si en tres veces que ha caído,
No le das una la mano.
ORACION.
 
O Amantísimo Señor, que tres veces caíste con la Cruz, llegando a pegar vuestro santísimo rostro en el suelo, y a besar con vuestra dulcísima boca la tierra, sin tener quien os ayudase a levantar! Dadme gracia Señor, para que yo aligere vuestra Cruz, enmendando mis gravísimas culpas, y que haga de ellas verdadera penitencia, con que merezca llegar a la felicidad eterna. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

DECIMA ESTACION.
 
Aquí le desnudaron las vestiduras.
A la misma honestidad
Los Verdugos desnudaron
y las llagas renovaron
Con inhumana crueldad.
ORACION.
O Modestísimo JESUS, ¡cuán grande sería vuestra vergüenza, viéndoos desnudo en carnes á vista de tanta gente! ¡Y cuan crecido vuestro dolor, cuando sin tiento, ni piedad os tiraron vuestras sagradas vestiduras, que estaban pegadas a vuestras lastimosas llagas! Os Suplico Dios de mi alma, que yo me desnude de las vestiduras de mis culpas y que se renueve en mi corazón el dolor de las llagas de mis maldades. Merezca yo, Señor, ser participante de vuestras penas, pues por ellas se camina a la Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

UNIDECIMA ESTACION.
Indulgencia Plenaria .
Aquí le clavaron en la Cruz.
En medio de dos Ladrones
En la Cruz le enarbolaron,
y el Cuerpo descoyuntaron
Al clavarle los Sayones.
ORACION.
 
Aquí empezaron, mi dulcísimo Jesús, a lograrse las ansias, que toda la vida tuvisteis de abrazaros con la Santa Cruz. Ya estáis, mi amor, en la cama de vuestro descanso: ya gozáis el lecho de vuestras delicias; pero ¡ay de mí, Jesús! ¡con qué fuerza clavan con hierro vuestras santísimas manos, y pies! ¡Ay de mí, Dios, con qué crueldad tiran de vuestro Santísimo Cuerpo, descuadernando de su lugar vuestros santísimos huesos ! Ay prenda de mi corazón! Merezca mi dicha, que mi alma quede con Vos clavada en esa Santísima Cruz. No quiero, Señor, en esta vida, otro consuelo, que penar con Vos: solo eso sea mi Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION DOCE.
Indulgencia Plenaria.
Aquí murió nuestro Jesús.
Aquí murió el Redentor
Jesús, ¡cómo puede ser,
Que tanto amor llegue a haber.
Y que viva el pecador!
ORACION.
 
Ay Dios mío. ¡cómo hallará ya consuelo mi alma! ¡Ay Jesús de mi vida, como se alegrará mi corazón ! Mis ojos no cesarán ya de llorar. ¡Ay bien de mi corazón, cómo podré yo vivir, si a Vos, mi amor, mi consuelo, y mi vida os contemplo ya muerto! ¡Cómo no daré yo muerte á mis vicios, si ellos os han quitado atrozmente la vida! Ay Jesús, cómo no se rompe mi corazón, sentido de haberos dado tantas penas con mis culpas! Acábese, aquí, Señor mi mala vida. Aborrezco mis pecados, que tan inhumanamente os quitaron la Vida, Señor, ya se acabaron los gustos para mí, viéndoos a Vos cargado de tantas penas. En ellas solo he de descansar en esta vida mortal, y solo quiero el descanso. en la otra, que es donde se goza la verdadera Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

DECIMA ESTACION.
 
Aquí le desnudaron las vestiduras.
A la misma honestidad
Los Verdugos desnudaron
y las llagas renovaron
Con inhumana crueldad.
ORACION.
O Modestísimo JESUS, ¡cuán grande sería vuestra vergüenza, viéndoos desnudo en carnes á vista de tanta gente! ¡Y cuan crecido vuestro dolor, cuando sin tiento, ni piedad os tiraron vuestras sagradas vestiduras, que estaban pegadas a vuestras lastimosas llagas! Os Suplico Dios de mi alma, que yo me desnude de las vestiduras de mis culpas y que se renueve en mi corazón el dolor de las llagas de mis maldades. Merezca yo, Señor, ser participante de vuestras penas, pues por ellas se camina a la Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

UNIDECIMA ESTACION.
Indulgencia Plenaria .
Aquí le clavaron en la Cruz.
En medio de dos Ladrones
En la Cruz le enarbolaron,
y el Cuerpo descoyuntaron
Al clavarle los Sayones.
ORACION.
 
Aquí empezaron, mi dulcísimo Jesús, a lograrse las ansias, que toda la vida tuvisteis de abrazaros con la Santa Cruz. Ya estáis, mi amor, en la cama de vuestro descanso: ya gozáis el lecho de vuestras delicias; pero ¡ay de mí, Jesús! ¡con qué fuerza clavan con hierro vuestras santísimas manos, y pies! ¡Ay de mí, Dios, con qué crueldad tiran de vuestro Santísimo Cuerpo, descuadernando de su lugar vuestros santísimos huesos ! Ay prenda de mi corazón! Merezca mi dicha, que mi alma quede con Vos clavada en esa Santísima Cruz. No quiero, Señor, en esta vida, otro consuelo, que penar con Vos: solo eso sea mi Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION DOCE.
Indulgencia Plenaria.
Aquí murió nuestro Jesús.
Aquí murió el Redentor
Jesús, ¡cómo puede ser,
Que tanto amor llegue a haber.
Y que viva el pecador!
ORACION.
 
Ay Dios mío. ¡cómo hallará ya consuelo mi alma! ¡Ay Jesús de mi vida, como se alegrará mi corazón ! Mis ojos no cesarán ya de llorar. ¡Ay bien de mi corazón, cómo podré yo vivir, si a Vos, mi amor, mi consuelo, y mi vida os contemplo ya muerto! ¡Cómo no daré yo muerte á mis vicios, si ellos os han quitado atrozmente la vida! Ay Jesús, cómo no se rompe mi corazón, sentido de haberos dado tantas penas con mis culpas! Acábese, aquí, Señor mi mala vida. Aborrezco mis pecados, que tan inhumanamente os quitaron la Vida, Señor, ya se acabaron los gustos para mí, viéndoos a Vos cargado de tantas penas. En ellas solo he de descansar en esta vida mortal, y solo quiero el descanso. en la otra, que es donde se goza la verdadera Gloria. Amén.

Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION DOCE.
Indulgencia Plenaria.
Aquí murió nuestro Jesús.
Aquí murió el Redentor
Jesús, ¡cómo puede ser,
Que tanto amor llegue a haber.
Y que viva el pecador!
ORACION.
 
Ay Dios mío. ¡cómo hallará ya consuelo mi alma! ¡Ay Jesús de mi vida, como se alegrará mi corazón ! Mis ojos no cesarán ya de llorar. ¡Ay bien de mi corazón, cómo podré yo vivir, si a Vos, mi amor, mi consuelo, y mi vida os contemplo ya muerto! ¡Cómo no daré yo muerte á mis vicios, si ellos os han quitado atrozmente la vida! Ay Jesús, cómo no se rompe mi corazón, sentido de haberos dado tantas penas con mis culpas! Acábese, aquí, Señor mi mala vida. Aborrezco mis pecados, que tan inhumanamente os quitaron la Vida, Señor, ya se acabaron los gustos para mí, viéndoos a Vos cargado de tantas penas. En ellas solo he de descansar en esta vida mortal, y solo quiero el descanso. en la otra, que es donde se goza la verdadera Gloria. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.

ESTACION TRECE.
Indulgencia Plenaria.
El Descendimiento de la Cruz. Aquí se
contempla la soledad de María Santísima.
Alma. si tienes piedad,
Acompaña compungida
A la Virgen afligida
En su amarga soledad.
ORACION.
SOBERANA Reina de los Ángeles, amorosa Madre de mi Señor Jesucristo que padeció por mis pecados, tened misericordia de mí. Por aquel intenso dolor, que vuestra Alma Santísima tuvo cuando visteis difunto en vuestros brazos a vuestro Santísimo Hijo, os suplico me concedáis la dicha de acompañar vuestras lágrimas. Pesame que mis culpas os hayan privado de la amable vida de vuestro Santísimo Hijo. Llore yo día, y noche mis pecados, para que llorando mis culpas, tenga los consuelos eternos de la Gloria. Amén.
Tres Aves Marías. en memoria de las tres mayores penas, que padeció María Santísima.
Señor, pequé: tened misericordia de mi.

ESTACION CATORCE.
Indulgencia Plenaria y una Ánima del Purgatorio.
El Santo Sepulcro. Llegó al Ocaso la luz; Entra, Cristiano, y sin tasa En el Sepulcro repasa Los Misterios de la Cruz. SEÑOR mío Jesucristo, adoro con la debida reverencia vuestro SagradoCuerpo llagado, como estuvo en el Santo Sepulcro, y con su divinizado contacto le hizo glorioso. Venero con lo íntimo de mi Alma todas vuestras santísimas llagas, recibidas por mi amor; y os suplico por vuestra infinita bondad, y misericordia, que antes de llegar a mi muerte, me concedáis la gracia de que yo muera místicamente al mundo, y a todo lo creado, de tal manera, que acabándose mis desordenadas pasiones, estime, solo a vuestra Divina Majestad, y solo piense en daros gusto, cumpliendo enteramente vuestra Santísima Ley y conformándome en todo con vuestra divina voluntad. Amén.
Señor, pequé: tened misericordia de mí.
ADORACION
A las santísimas llagas de
nuestro Señor Jesucristo.
 
Adoro las Santísimas Llagas de los sagrados Pies de Nuestro Señor Jesucristo, crucificado por mi amor.
Adoro las Santísimas Llagas de las Manos de nuestro Señor Jesucristo, crucificado por mi amor.
Adoro la Santísima Llaga del Costado de nuestro Señor Jesucristo, recibida por mi amor.
Adoro la Santísima Lengua de nuestro Señor Jesucristo mortificada con hiel y vinagre por mí amor.
Adoro todas y cada una de las Santísimas Llagas del sagrado Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, recibidas por mí amor.
Pongo mi corazón junto con el Santísimo corazón de nuestro Señor Jesucristo, encendido en ardiente caridad: y con este soberano fuego quiero vivir y respirar, hasta que entregue mí alma en las Santísimas manos de nuestro Señor Jesucristo, crucificado, por mi amor.

ESTACION QUINZE.
Indulgencia Plenaria.
Aparición del Señor a la Magdalena.
Tu buena, o tu mala estrella
Pende, Alma, de una elección.
O muerte, o resurrección,
Esta elige, y teme aquella.
ORACION.
 
SEÑOR mío Jesucristo, consuelo de afligidos, y amparo de pecadores enmendados, que os dignasteis de aparecer Glorioso a la Penitente feliz Santa María Magdalena, que amorosa os buscaba con ansias de su corazón. Tened, Señor, misericordia de nosotros pecadores, y por vuestra infinita bondad, concedednos el favor, que llorando primero nuestras culpas en este valle de lágrimas, merezcamos gozar después de vuestra apacible, y amorosa vista en la Gloria. Amén. Señor, pequé: tened misericordia de mi .
ORACION.
 
ALABADO sea Jesucristo eternamente con María Ntra. Madre. JESUS mío misericordia por vuestra preciosa sangre y vuestro amantísimo corazón. JESUS mío usad misericordia con nosotros, Dios mío, cubridnos a todos con vuestra preciosa sangre. y acogednos en vuestro benéfico corazón: y por vuestros santísimos merecimientos, y sangre esparcida. cubridnos con vuestra misericordia, y libradnos de los castigos que hemos merecido por nuestros pecados. ¡O Eterno Padre! por la sangre y por el Sagrado corazón de JESUS misericordia. Amén.

¡Si eres Católico, Compàrtelo!

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